Como miles de negocios, la fábrica de entremeses Yemi LLC en San Germán, vio paralizada su producción el año pasado debido al, pero esa experiencia le permitió fortalecer su operación, por lo que el 2018 ha sido su mejor año hasta ahora y el 2019 se vislumbra aún más fuerte.

En entrevista con Jezreel García, fundador y presidente de Yemi, este recordó que justo en los días que azotó el huracán, iba a lanzar otros sabores de deditos de queso, así como el nuevo empaque del producto. Pero María lo imposibilitó, el viento y el agua, así como la falta de electricidad, causaron que perdiera el inventario de las nuevas cajas y el producto terminado, pues no contaba con generador.

No obstante, logró mover la materia prima a otro lugar y en diciembre del año pasado reinició la producción. Aunque la fábrica estaba lista para arrancar antes, el mercado no.

“Los compradores de productos congelados no querían adquirir mercancía porque estaban teniendo pérdidas, mucha gente no tenía energía en sus casas y había supermercados operando con plantas eléctricas”. García reconoció que mucha gente le apoyó y asesoró en ese tiempo, le prestaron un almacén refrigerado y una van también refrigerada para mover la mercancía -los cuales terminó comprando-, y en el 2018 los clientes empezaron a comprar.

El empresario se enfocó en suplirle al sector detallista, en particular a cinco cadenas de supermercados, en las que realiza degustaciones para dar a conocer el producto.

“Tan pronto prueban el producto, nos ganamos un cliente porque les encantan”, expresó García, quien abrió la fábrica en el 2015. Hace cuatro meses contrató a un distribuidor que atiende al segmento institucional de restaurantes y hoteles.

Al momento, son cuatro las variedades de productos Yemi: deditos de queso gouda, de cheddar y de mozarela, así como las musas (empanadillas de coctel) rellenas de chocolate con avellanas. Estos se consiguen en los supermercados Pueblo, Mr. Special, SuperMax, Napo Vélez y en las Walmart, incluyendo los Walmart Supercenters.

El empresario trabaja en el desarrollo de otros productos, los que saldrán a la venta en el 2019, año en el que también aumentará la plantilla de empleados. Planifica, además, expandir su cartera de clientes para llegar a otros negocios y cadenas de supermercados.

«El 2017 fue un año muy difícil, año del desarrollo de nuevos empaques y variedades y el que nos permitió medir si estábamos listos para competir en el mercado. El huracán avivó mi deseo de querer salir adelante y me dio la oportunidad de definir de qué estamos hechos”, manifestó García.

Mientras, señaló que el 2018 ha sido un año de crecimiento, oportunidades y retos. “Ha sido el mejor año en ventas hasta ahora y para el 2019 espero un alza de 50%”, sostuvo. Esto debido a que la clientela sigue en en aumento, tendrá más puntos de venta -hoy superan los 80- y contará con una mayor variedad de productos.

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Tras 25 años en el mercado, Doña Yiya Foods Inc., especializada en la elaboración y venta de sofritos, ajo y condimentos, lanzará al mercado 14 otros productos y expandirá la capacidad de su planta de procesos, con miras a aumentar las ventas en Puerto Rico y Estados Unidos.

En entrevista con Javier Deniz, tecnólogo de alimentos y presidente de la compañía, este indicó que adquirió dos nuevas máquinas que acelerarán la producción, mientras el mes pasado comenzó a distribuir vinagres, aceite de coco, vainilla, miel de abejas y adobo criollo líquido, todos de la marca Doña Yiya.

«Lo que yo quiero es ampliar la gama de productos y que Doña Yiya Foods se convierta en la compañía de distribución con los mejores productos alimenticios en el mercado”, expresó.

Explicó que el adobo criollo líquido lo desarrolló en su planta en San Sebastián, aunque se va a elaborar en Panamá. No requiere refrigeración hasta que se abra, contiene menos sal, dura 18 meses y es libre de glutamato monosódico. “Es el primer adobo líquido elaborado al gusto puertorriqueño”, sostuvo Deniz, quien dijo que se puede utilizar para condimentar carnes, mariscos, sopas, arroces guisados.

De otro lado, la planta obtuvo recién la certificación Kosher, un mercado que se estima en $45,000 millones en Estados Unidos. “Somos la única empresa en nuestra categoría certificada Kosher en Puerto Rico”.

La empresa exporta a la Florida y Nueva York y ello representa entre 7 %y 8% de la venta total. La meta es llegar a entre 15 y 18% en tres años, dijo Deniz.

En Puerto Rico las ventas han subido sostenidamente después de María, un 9%, al compararlas con las de hace dos o tres años. En la fábrica, de 10,000 pies cuadrados, elabora 23 productos. Distribuye otros 27 que provienen del exterior y genera 12 empleos directos.

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