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Con la firma del gobernador Ricardo Rosselló del proyecto que establece el marco regulatorio para el desarrollo de las Zonas de Oportunidad, la Isla entrará a competir con otras 8,700 jurisdicciones bajo la misma clasificación y cifra sus esperanzas en atraer inversionistas en los sectores del turismo y la manufactura.

Manuel Laboy, secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), sostuvo que una de las principales ventajas de la Isla consiste en que ha sido clasificada como Zona de Oportunidad en un 95%, lo que representa que las inversiones se pueden realizar relativamente a lo largo de todo el País, contrario a otras jurisdicciones, que se limita a áreas bien deprimidas donde se dificulta la inversión.

Explicó que a excepción de Roosevelt Roads, Condado y algunas áreas de Guaynabo, el resto de Puerto Rico es Zona de Oportunidad y eso abre el camino para opciones en lugares que en la actualidad no contaban con incentivos.

Para Laboy, el nuevo Código de Incentivos que está próximo a ser aprobado, más la agilización en los permisos, la ley 74 de turismo, las leyes 20 y 22, las tasas preferenciales, así como otras leyes especiales, son ventajas que hacen de Puerto Rico un mercado atractivo para invertir. A ello sumó el marco regulatorio y la mano de obra diestra y capacitada.

Laboy aseguró que hay dos grupos de inversionistas en procesos bastante adelantados para ser parte de las Zonas de Oportunidad. Aunque no quiso revelar los nombres, mencionó que están en el área del turismo.

“Estamos hablando que el dinero que entrará a las Zonas de Oportunidad en total alcanza los trillones de dólares y queremos ser parte de ello. Estos establecimientos representan inversión, empleos, mejoras permanentes, dinero nuevo y desarrollo económico. Lo que buscamos con ellos es el retorno a la inversión. Con el nuevo Código de Incentivos perseguimos ser más cohesivos a la hora de utilizarlos”, apuntó Laboy. Agregó que en la Isla anualmente se otorgan entre $600 millones a $700 millones en créditos contributivos y subvenciones económicas.

Ventana para aunar esfuerzos

El titular del DDEC reconoció la viabilidad de aunar esfuerzos con mercados como el de la República Dominicana, donde a través de las plantas gemelas se puede trabajar la parte de la manufactura intensa en mano de obra, mientras la parte del producto terminado se realizaría en Puerto Rico, lo cual hace que el producto sea uno hecho en Estados Unidos.

Asimismo, Laboy reconoció las oportunidades que se abren ahora para lograr atraer aquellas empresas norteamericanas establecidas en China y que ante la guerra comercial con Estados Unidos optarán por regresar a territorio americano. Sin embargo, aceptó que mantener la Isla como mercado foráneo representa un reto fuerte, aunque en términos de los beneficios supere a la competencia. “Seguiremos trabajando hasta lograr el trato que merece la Isla, que somos parte de los Estados Unidos y nuestros empleados son ciudadanos americanos”, señaló.

De otro lado, Laboy informó que el gobierno se apresta a utilizar $400 millones provenientes de los fondos de reconstrucción CDBG para otorgar préstamos que sirvan de apalancamiento para el desarrollo económico. Con dicho capital, proyectan inversiones privadas ascendentes a los $2,000 millones.

Fuente: El Vocero

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